De carne, con queso, vegana, sin gluten... disfruta de tu pizza completamente personalizada en pleno centro de València

Entre la Estación del Norte y la Plaza del Ayuntamiento se encuentra Yolo Pizza, un concepto de pizzería en València completamente nuevo e innovador procedente de Nueva York.

En Yolo Pizza tú eres el chef y tu pizza no tiene límites. Este restaurante del centro de València dispone de diferentes masas y salsas caseras, así como de más de 50 ingredientes frescos para que puedas crear tu pizza.

Especial San Valentín: tu regalas la pizza y ellos te regalan la bebida con el Código: LOVEYOLO1. Simplemente comunícalo en caja y te darán tu regalo. (Código válido para el consumo de un entrante + dos pizzas + un postre).

Su rasgo diferencial: pizza 100% personalizable con más de un millón de posibilidades para que dejes volar tu imaginación. Prueba esa pizza con la que siempre has soñado pero no has podido encontrar. Porque, ¿quién dijo que no podías ponerle gambas y bacon juntos a tu pizza?, ¿y una pizza con 7 quesos?, o si eres indeciso, ¿quizás quieres crear cada mitad con diferentes ingredientes? todas las opciones están disponibles y por un precio de 9.95€ y 10.95€ para la pizza vegana independientemente de cuántos ingredientes elijas.

Además, tanto las masas como las salsas se preparadas diariamente en la cocina de Yolo Pizza con productos frescos y de calidad. ¡Nada en Yolo Pizza es congelado!

Y si buscas restaurantes veganos en València donde poder comer una buena pizza, entonces Yolo Pizza es tu sitio. Pizzas veganas con variedad de ingredientes, diferentes masas y por supuesto, también pizzas sin gluten. ¡En Yolo Pizza todos salen contentos!

Yolo Pizza se encuentra en la Calle de la Ribera, 8, en un local desenfadado y acogedor con música y decoración que te transportarán al encanto y diversidad del mismísimo Nueva York.

Para más información o reservas llama al 963 58 91 46. Y no dudes en consultar sus redes sociales, Facebook e Instagram, para enterarte de todas las novedades y promociones. ¡Que no son pocas!